Ca
da vez las tramas que se inventan estos de New Normal son
más absurdas, y es que no me diréis que este episodio no ha cojeado
por todas partes. De verdad necesito un parón largo de esta serie,
porque cuanto más veo menos me gusta. El origen de este raro
episodio ha sido en una fiesta para el bebé, esas fiestas en las que
los amigos de los embarazados regalan juguetes y cosas que puedan de
ser de utilidad para los futuros papás, ¡abramos los regalos!
Estoy
bastante enfadado por como se ha desarrollado la trama principal,
vale que el final en cierto modo me ha dejado contento, pero es que
en qué cabeza cabe que la pareja gay, que tras no querer una fiesta
que Rocky y Shania hacen de todos modos, vayan a donar todos los
regalos a un orfanato y se encaprichen de una niñita cuando ellos
tiene un hijo en camino. Que en el piloto decidan alquilar un
vientre, el de Goldie, porque no están seguros de adoptar además de
porque sería un proceso larguísimo, y ahora si que quiere... Y es
que... niño veo niño quiero.
La
niña era una monada, muy pequeña y lo pero, sin padres... cuando
por fin deciden que quieren quedarse con la niña hay un problema, y
es que Rocky, de la cual hablaré más tarde, se les ha adelantado y
ve en la niña su sueño de ser madre realizado.
Cuando
parecía que Bryan y David recuperarían el juicio, van y deciden que
como “la suya” está cogida quieren quedarse con uno más
“grandecito” y que ha sido todo un vacilón, y es que es el hijo
del supervisor del orfanato y los ha hecho creer que no tiene padres.
Por suerte acaban ayudando a los niños pero no siendo padres a la
ligera, sino que ayudan a pintar y leen cuentos como verdaderas
personas lógicas.
Baby Rocky
La
historia de cómo Rocky llegó al orfanato es bastante peculiar, y es
que como organizadora de la fiesta ha escogido un regalo perfecto, y
Nana que no sabe qué comprar se apunta a su regalo ya que son “súper
amigas”. El regalo en cuestión es un mono de piel al puro estilo
de Bryan y de Rocky, pero cuando se enteran de que lo han donado
deciden recuperarlo, es decir, deciden robarlo. Lo acaban
consiguiendo, y no solo eso, ella consigue una hija. Supongo que está
de prueba, porque esa velocidad con la que se la han dado asusta,
como los ha asustado esa visión de como crecerían sus hijos juntos,
cuando unos adolescentes se “enrollan” en lugar de hacer los
deberes...
El oso
Por otro lado, pero vinculado a la fiesta de bebés, ha estado la trama de Goldie. Ella no tuvo una fiesta cuando estuvo embarazada de Shania, y ahora que, aunque el hijo no es suyo, vuelve a estar embarazada sigue sin fiesta. Su hija quiere que la tenga, y como Clay está dispuesto a ser un buen padre y recuperar a su mujer, organizan una fiesta sorpresa para tres en la que ambos vuelven a dar imagen de familia.
Hasta
aquí otro capítulo de relleno que se salda con menos de tres
millones y un uno en demográficos, por lo que huele a funeral, así
que espero que al menos, si no renueva, nos dejen ver al niño,
aunque técnicamente solo quedan cuatro capítulos y estamos todavía
en marzo. ¿Qué pretende hacer la NBC con esta serie?



No hay comentarios:
Publicar un comentario