The
New Normal ha puesto el broche final a su primera temporada, con su
renovación en el aire hemos podido disfrutar de dos de los mejores
episodios de la serie, y que aquí, aunque publicadas con segundos de
diferencia serán dos reviews diferentes. El empuje que los 14
millones que hace The Voice ha puesto a The New Normal cerca de sus
mejores marcas, el primero de los dos episodios, en el que hemos
podido conocer a la madre de Bryan así como asistir a las disputas
en los preparativos de la boda, ha marcado un 1,9 en demográficos y
casi cinco millones, cuando las marcas habituales rondan el 1,0 y los
tres millones. Que comience el final.
El
título del episodio nos dejaba claro que la elección del nombre del
hijo de Bryan y David iba a ser lo importante del episodio, pero creo
que todavía más relevante ha sido conocer a la madre de Bryan. Una
mujer de la que su hijo no quiere ni oír hablar y que decide
invitarla a la boda porque David se lo pide. El productor siempre ha
creído que su madre lo odiaba, y en buena parte del episodio parecía
que él tenía razón. Llega a casa, alaba todas las ideas de David
en contrapartida de las de su hijo, incluso en el nombre para el hijo
que quieren cada uno. El ginecólogo le gustaría el nombre de su
abuelo, Julie, un nombre mixto; mientras que a Bryan le gusta Thomas,
aunque claro ser Tom Sawyer (apellido de David) o Tom Collins si
toman el suyo es muy propicio a las bromas.
De
ahí, que para mostrarle a la madre que están de acuerdo en un
montón de cosas deciden echar a suertes cada elección de la boda y
aceptar lo que la suerte diga, pero claro, si no fuese porque Bryan
sacaba todos los papelitos del sombrero parecería que estaba
amañado, y es que todas las ganadoras fueron las ideas de David. La
madre de Bryan sigue buscando las cosquillas a su hijo y acaba por
sortear el nombre del niño y vuelve a ganar David y su “Julie”.
De repente Bryan monta un numerito, pero al final, tras conversar con
su madre sobre su infancia y sobre la vida en general acaban por
reconciliarse y ella acaba por darle buenos consejos. De hecho
gracias a uno de ellos descubren que nombre sería perfecto, Sawyer
Collins.
Goldie,
Shania y Clay también han tenido sus problemas con los nombres.
Cuando la niña descubre que su nombre proviene de una cantante
australiana que sonaba de fondo mientras sus padres intimaban en unos
lavabos la ha marcado y mucho; tanto que ha decidido cambiarse el
nombre y llamarse Sarah como muchas de sus compañeras de clase. Como
suele hacer Shania se cansa de esa idea, pero gracias a una niña
nueva en el colegio que tiene un nombre único y original, Blog, hay
que tener mala leche, como aquellos padres que le había puesto como
nombre a su hijo Yahoo porque se habían conocido por ahí; lo
importante es que Shania tiene claro que ese es su nombre.
Re-proposición
Pero a su
vez Goldie ha estado pensando en cambiarse el apellido de casada por
el suyo propio ahora que es una mujer de negocios, por eso a Clay no
le gusta porque implicaría que el matrimonio quedase en el olvido.
Así que aprovechando la bolera en la que tanto Blog como Shania
juegan, y recordando el día d ella pedida que había sido en una,
Clay vuelve a pedirle matrimonio a Goldie bajo los oídos rápidos de
Shania. ¿Estará de acuerdo la niña? Eso lo vemos en el último asíque solo falta darle a este enlace para leer la siguiente review.
De
momento, aunque podéis comentar ya este episodio, podéis leer
primero la última review de la temporada (o de la serie aunque no
lo sabemos aún) y comentar todo junto. Sea comos sea, ¿os ha
convencido el nombre del retoño?



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