Noveno
episodio de How lo live y esto nos deja solo un mes más de serie,
aunque no creo que se haga corto. Con esta serie no cuentan
historias, a veces conectadas, pero que en realidad no hacen gracia
en absoluto. En esta ocasión se han centrado en un mismo tema
tratado desde dos puntos de vistas diferentes, aunque con un final
similar. Una semana más la serie confirma que no es fiable en
audiencias, y es que sin Modern Family ha cosechado un mínimo de
temporada, y con razón.
Si
algo nunca hacen ni Max ni Elaine es involucrarse con su hija y su
nieta, se dedican a su propio mundo y nunca son lo que se llama una
buena influencia ni unos familiares dedicados. Pero el haber
descuidado a su hija e la infancia ha dado como resultado una Polly
llena de inseguridades, las cuales ha transmitido a Natalie, que se
siente muy importante por interpretar a una roca en la obra del
colegio. Pero si algo les gusta a “nuestros abuelos” es sentirse
el centro de atención, por lo que no puede permitir que en su
familia existan personas si afán de protagonismo ni éxito.
Elaine
se ha centrado en Polly. Existe un puesto libre en la tienda de
batidos/queso/vino y es la oportunidad perfecta para Polly de
ascender, pero a ella no se la pasa por la cabeza la idea de intentar
conseguir ese puesto de responsabilidad si no fuese por Elaine.
El
problema, es que Polly es insegura y no tiene esa gracia natural que
tiene Elaine, aunque yo a ésta tampoco se la encuentro, y mientras
hace sus primeras pruebas en ese puesto acaba siendo eclipsada pos su
madre y sus buenos consejos sobre compra. Hasta tal punto, que su
jefe y amigo le ofrece el puesto a Elaine antes que a ella. Peor en
un discurso final en el que da muestra de que estar en fiestas de sus
padres desde una niña le ha proporcionado conocimientos sobre
aperitivos y vino consigue el trabajo.
No ayudando demasiado
Por
otro lado la obra de teatro de Natalie saca el lado mas competitivos
de Max. Él es actor, y según él mismo es genial y muy profesional,
por lo que su nieta tenga ese papel tan secundario y que encima sea
Julian el que le ha dado ese papel a su propia hija saca de quicio a
Max. Pero Julian conoce a Natalie, al igual que Polly, y saben que
con participar y estar en escena está feliz, por lo que a pesar de
no tener líneas y apenas acción no necesitan un cambio. Peor Max
ataca la producción e incluso trata mal a Julian. Pero al final,
tras la charla de Polly y Natalie, se disculpa con los niños y con
Julian y se participa en la obra de teatro para suplir la baja de un
niño bastante nervioso.
¡Qué felicidad!
Siguen
dejando episodios sin ningún drama, todo es ideal y todo acaba bien.
Sigo sin perdonar, que a pesar de ser temporada breve, no den
continuidad a tramas, y es que estaba deseando ver las reacciones de
Polly y Julian tras sus besos y la ruptura del hombre helado con su
rica novia. No tengo ni idea de a donde pueden ir a parar los
personajes, ya que dudo que tengan un final muy cerrado, y solo se me
ocurre que vuelvan a formar una familia Natalie, Polly y Julian. Una
vez más, ¡a comentar!



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