How
to live ha cerrado la temporada y su corta andanza en la
televisión americana. Como no podía ser de otra forma, teniendo en
cuenta los últimos episodios, no ha tenido ninguna conexión lógica,
por lo que da la sensación de que este capítulo trece debería de
ser el décimo y han terminado sin dejarnos nada en claro. Hemos
visto a los personajes trabajar como me gusta: Elaine con Max y Polly
con Julian, aunque sin ningún avance en el último caso. Si la idea
de la serie no parecía muy original, han terminado por cargarse
el producto con el maltrato al que la han expuesto durante estas
trece semanas en las que ha estado en antena.
En
cuanto a la trama del episodio final; Max ha terminado, al fin, el
guión de su vida. Ha trabajado durante 10 años, pero por fin ha
logrado un broche final para su historia, aunque ese desenlace haya
dejado a la gente un poco perdida cuando leyeron el guión ante su
público de amigos al final del capítulo.
En
el capítulo anterior, Elaine no lograba un pequeño papel en una
película independiente, y ahora de repente, es una actriz estupenda
de la que Max siente celos. Estas incoherencias en el guión
molestan, sobre todo cuando los emiten con una semana de diferencia.
Para poder dramatizar el guión de la obra, busca actores, y como la
mujer que debería interpretar a su abuela falla, tiene que optar por
su maravillosa mujer. Elaine es tan buena, que logra emocionar con su
interpretación a Julian, y entonces Max decide modificar el guión
de toda una vida para evitar que su mujer tenga frases largas que lo
eclipsen. Algo que he de destacar de esta historia, es lo bien que
finge ser mal actor Brad Garrett.
Max al menos lo intenta
Como
ambas tramas concluyen en la actuación final en cada de Elaine y
Max, ahora hablemos del matrimonio roto y de su hija Natalie.
Polly,
tras emular al chico de La Fábrica de Chocolate o a Peter Griffin,
corre como una panoli porque ha conseguido la última solicitud para
que su hija logre plaza en una buen colegio. Digo como una panoli,
porque se había ido sin su hija y sin el coche. Los intentos de
hacerla parecer estúpido tampoco logran hacer gracia.
Pero,
cuando todo parce ir bien, algo siempre malo ocurre, y un problema en
el coche, hace que Polly llegue tarde y no puede entregar la
solicitud a pesar de acaparar la fotocopiadora de los profesores.
Para salvar la situación, Julian y ella deciden colarse para
entregar la solicitud, pero el Dr. Skrutz los pilla y deciden
invitarlo a la actuación de los padres de Polly para que vea a
Natalie y lo mucho que se lo merece.
Take it!
Al
final, Polly sustituye a su madre para evitar que el hombre vea a
Elaine con la que tuvo un altercado en la calle. Además, porque Max
creía que su mujer inconscientemente estaba boicoteando su momento
de esplendor. Al final la obra sale bien, aunque como he dicho antes,
cuando ha llegado el final nadie se había dado cuenta. Max es tan
mal actor como guionista.
Por
cierto, ¿os acordáis de la novia de Julian que rompió con él hace
cuatro o cinco episodios? Pues resulta que aquí, todavía estaban
juntos. No entiendo que sentido ha visto la cadena en no emitirlos en
orden. Porque claramente no han sabido organizar una temporada corta
o los propios creadores hacer una serie coherente, que también puede
ser. Conclusión: Serie muy bien cancelada.



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