Neverland.
Neverland. Neverland. Once upon a time parece beber única y
exclusivamente del nuevo mundo al que han viajado los personajes más
principales, y en parte es comprensible cuando en Storybrooke solo
queda Belle y la ausencia de Red se notaría demasiado. Pero, que no
pongan nada de Aurora y los demás les obliga a crear flashbacks
interesantes o al menos innovadores, y en esta ocasión se han
equivocado. El nivel de la premiere lo bajan con este “Lost Girl”,
al revés que en la segunda temporada, en la que aquel Broken me
había parecido muy improvisado. Tras el salto, descubriendo Nunca
Jamás.
El
capítulo lleva por nombre “Niña perdida”, y por mi deducción
de mitad de verano y los nuevos fichajes, había atribuido este
episodio a Ricitos de Oro. Nada más lejos de la realidad, siguen
dando vueltas a la mente de Emma.
Peter
Pan es un auténtico diablo, pero, todavía no logro verlo como un
villano tradicional, puede que por el cuento que conocemos o puede
ser que no vea a un niño pequeño como rival de Regina, Hook o
Charming. Y es que todo en Neverland gira en torno a los chicos
perdidos, a los huérfanos. Por eso cuando veo a todos esos adultos
luchando espada con espada, arco con arco... no puedo evitar pensar
“¡están pegando a niños!”. Cuando Emma se detiene en plena
lucha, había jurado que era por eso. Llega a Neverland para salvar a
su niño y para ello tiene que matar a una panda de huérfanos.
Cueste
creerlo o no, Peter Pan es el enemigo, el malvado del cuento al que
hay que vencer; pero, es un niño, y como a todo niño... ¡le gusta
jugar! Y para encontrar a Henry le deja un mapa oculto que solo ella
podrá descifrar tras admitir quién es de verdad. Ni admitir que es
la Salvadora, ni admitir que es la hija de Snow y Charming... solo
cuando se sincera con su madre y admite que todavía se siente una
huérfana se descubre el mapa. Lo peor, que la familia sigue rota y
que tendrán que adentrarse en la selva negra a la que tanto teme
Hook.
Lost girl
Por
otro lado, Rumplestiltskin están perdiendo la cabeza, o eso parece.
El haberse separado de los cinco compañeros de viaje que tenía en
un principio no sé si ha sido la mejor opción. Vestido como The
Dark One, abandonando a su sombra para que esconda su punto débil
(el cuchillo) y teniendo alucinaciones con Belle (al menos hemos
podido verla) deja claro que Neverland se está metiendo y mucho bajo
su piel de Cocodrilo.
En
el flashback de turno, hemos visto por enésima vez la escena del
despertar de Snow. ¿Tan pocas ideas quedan ya? La cuestión es que
lo han utilizado para hacer un paralelismo entre el trabajo de Emma
por admitir quien es del mismo modo que a Snow le costó comprender
que ella era la reina.
Charming
la engaña, aunque por una buena razón, y hace creer a su enamorada
que ha logrado sacar de la roca a la mismísima Excalibur. Pero
claro, la espada está en Camelot, y la suya es falsa. Aquí, la
culpa es de Snow que es una lerda y se lo cree. Pero al menos gana la
confianza.
Falsa Excalibur
Dos
cosas del flashback: los enanos siendo duros para aceptar a Charming
es genial, y en segundo lugar, he echado de menos a Red en esa
reunión que tienen los 9, ésas en las que Ruby salía
constantemente en anteriores temporadas. Triste.
Esa
última palabra resume un poco el sentimiento general con este
capítulo, se ha quedado muy soso, muy poco relevante. Es uno de esos
capítulos que todas las temporadas se quedan en el olvido En
definitiva: triste.



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