Revenge
es a día de hoy la tercera serie de drama de la ABC con mejor estado
de forma (por detrás de la longeva Anatomía de Grey y de Scandal)
que incluso contando con el bajón de Once upon a time, y aun
compitiendo con la despedida total de Breaking Bad (que ha arrasado)
logra superar los 8 millones y cosechar su buen 2,4 en demos. Y es
que la franja de las 9 del domingo es muy dura, sobre todo cuando
empiecen The Walking Dead en octubre y Game of Thrones a partir de la
mid-season.
Si
la cerraban temporada con una grandiosa finale que había devuelto la
esperanza, y con un “I am Amanda Clarke” que nos había dejado
más que expectantes, llega este miedo que representa un gran cambio
en lo que a la historia se refiere. Prometían volver a los orígenes
de la vendetta y parece que lo están tomando en serio.
Durante
el verano, gracias a “pildoritas” en formas de vídeos
promocionales y de Twitter, conocíamos un par de cosas: que Ashley
no estaría en la tercera temporada (y que tendría que cerrar su
historia) y que a Emily le disparaban.
Lo
segundo, se explica muy rápido. Forma parte de ese avance con el que
empiezan todas las temporadas antes de llevarnos en un flashback
constante hasta mediada la temporada. Empiezan las teorías: Emily se
disculpa con su atacante, y vestida de novia como está deja entrever
que pueda ser Daniel o quizá... Aiden.
De
vuelta al mundo real, vemos como Emily y Nolan (al que saca de la
cárcel bastante rápido, por lo que el #FreeNolan no es muy
relevante en la historia), se encaminan a cerrar ciertos cruces en su
camino hacia su Revenge. Librarse de Ashley parece sencillo, ella
quiere conocer a gente de poder y Emily le presenta a un “amigo”suyo,
que casualmente es doctor y que ayuda perfectamente a hilar la parte
de la enfermedad de Conrad.
En
uno de esos planes que recuerdan a los primeros enfrentamientos, como
los de Lydia o la psicóloga, Nolan hace su entrada en la fiesta de
Emily en paracaídas para burlar la seguridad e introducir un líquido
que Emily usa para hacer caer a Conrad. Cundo la rubia filtra la
información a la prensa vende a todos que la culpable puede ser
Ashley por el acercamiento al médico. Solución: la reina fría y su
archienemiga convertida en casi nuera, acompañan a Ashley al
aeropuerto en una escena genial. Enemigas pero unidas por su forma de
ser letal, por atar cabos, por deshacerse de la gente para sus
intereses, dos personas diferentes pero extremadamente parecidas.
Ashley bien lo dice, ambas son el demonio; pero al menos a la morena
más sosa de la serie ya no la volveremos a ver, y su cara ya está
tachada de la lista de Emily.
Ashley OUT
Victoria
no solo tiene esa particular historia. Ha estado viviendo durante el
verano en una calma y paz totales. La llegada de Patrick, lejos de
causarle reparo o rechazo, hace que vivan un reencuentro de lo más
idílico: viviendo en la mansión, montando a caballo... en
definitiva, queriéndose.
Cuando
Charlotte regresa de París, porque, si recordáis, los Grayson no
tienen dinero por la jugada maestra de Emily, Nolan y Aiden; cree que
su madre está teniendo una aventura. Cuando descubre que tiene otro
hermano más, no duda en prometer que se encargará de hundirle ella
misma sino lo hace su madre. La vida de Charlotte ahora mismo me
desconcierta. Se la ve bastante recuperada, sobre todo después de
haber perdido a su novio, Declan, y ¡al bebé que esperaba! Lo dicen
de pasada, sin detalles, pero no me extrañaría que el aborto fuese
provocado. De esta parte si que quiero saber más.
Lucha de hermanastros
Por
último, los dos amores de Emily parece que están en su contra. Jack
no ha reaccionado nada bien al descubrimiento. Si alguien se esperaba
lo contrario era un iluso; si después de dos años engañándolo,
tras perder a la Fake Amanda, tras todas las oportunidades que tuvo
de sincerarse y no lo hizo... ¿qué se podía esperar? Jack opta por
demostrarle a Thorne que no siente absolutamente nada por ella tras
el beso más engañoso y más lleno de desprecio que se puede
imaginar; y sino fuese suficiente, le da un ultimátum: o termina
pronto su venganza(antes del verano), o la descubre. Esto en parte ha
estado genial, ya que ha obligado a Emily a fijar su boda con Daniel,
¿qué día? El 8 de agosto. Dos ochos. Doble infinito.
Por
otro lado, el paradero de Aiden se descubre, y lo hace acudiendo a
Victoria con el objetivo de hundir a la mujer de la casa de al lado.
¿Aiden quiere vengarse de Emily? ¿Querrán que le odiemos para que
todo el mundo ponga sus esperanzas en Jack? Yo de momento, me niego.
Aiden vuelve, ¿malo?
Revenge
se come a Once upon a time con patatas y con toda guarnición que
queráis añadir. Ha sido una premiere tan buena o más que el
piloto, recuerda a los buenos momentos de Revenge. Aquellos en los
que solo deseabas que el rotulador rojo tachase caras y aquellos en
los que deseabas ver un capítulo porque sabías que te llevaría a
algo nuevo.
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