Llega
un nuevo parón a Revenge y esta vez es largo. Volveremos a tener
Revenge el mismo día que regrese Once upon a time el 9 de marzo.
Espero que este descanso le vaya bien porque los dos últimos
episodios no es que me hayan gustado mucho además de que esos
enfrentamientos de locos a los que ABC loe gusta enfrentar a la
mermada Revenge son de risa y han dejado su audiencia en los mismos
malos datos que hacían temer, el año pasado, lo peor. De momento
hagamos balance y comentemos qué nos ha dejado Revenge, eso sí,
tras el salto.
Si
os digo la verdad, la nueva posición de Emily convertida en una
nueva Victoria me divierte mucho. Se ha adueñado de la mansión
Grayson a pesar de que todo el mundo en esta casa la odia, incluso
Conrad ahora tiene sus dudas por haberle dejado sin Lidya aunque
sigue siendo el único con el que puede medio confiar, aunque
tratándose de los Grayson ya sabéis que a la mínima estás vendido
sobre todo si son capaces de destrozarse entre ellos de ese modo.
Me
ha hecho mucha gracia un comentario en Twitter que decía que Emily
era la nueva Chuck Norris, y es que solo a los guionistas de Revenge
se les puede ocurrir que Thorne prefiera que le “queme la herida”
antes de ponerse nuevos puntos, además de que parece indestructible
sobre todo cuando sus dolencias físicas no duran más de un
capítulo. Se están pasando en lo de convertir a Emily en una
Superwoman.
Con
todo ese poderío no resulta extraño, que tras sentirse insultada
por Daniel y Sara, decida cargarse a la pastelera. Cada vez me cae
peor la chica, y es por culpa de su actitud. A parte de que se cree
muy digna por el intento sucio de Emily de fingir un embarazo, encima
no puede quererse menos y el culmen ha sido en esa maravillosa velada
romántica italiana que se había trabajado, Daniel le hace el feo
más grande de la historia pero la promesa de ese romántico viaje
hace que nada le importe a Sara.
"Ya no eres hija mía"
De
momento, Emily se ha encargado de Sara de la mejor manera que sabe,
con su venganza mágica que tantos buenos momentos nos ha dado. Ha
invitado a la madre de Sara para que intente llevársela a casa y es
que la madre después del accidente de coche en el que habían estado
involucrados Daniel y su hija no es que quiera mucho al pequeño
Grayson, además, ese “ya no eres hija mía” ha hecho mella en la
chica que ha decidido romper con Daniel. Ahora mismo odio mucho más
a Daniel que a cualquiera de sus padres.
Para
cerrar las tramas de Emily todas juntas, hay que hablar de la parte
que no entiendo del todo. El traumatismo que ha sufrido con el golpe
contra el mar tras los disparos han dejado a su cerebro un poco
frágil, y de vez en cuando desconecta y hace cosas de las que no es
consciente. Eso solo me permite pensar que tiene doble personalidad,
y de momento nos están mostrando solo los momentos en los que es la
Emily que conoceos para dejarnos en shock por el momento. Pero aunque
la conversación con Aiden podría haber tenido más fondo y que solo
nos ha dejado claro que Aiden si que quiere estar con Emily. Pero ese
final en el que vemos a Emily despertarse en la cama de Conrad me ha
dejado asqueado. Espero que no haya pasado lo que creo que pensamos
todos.
Muy mala mañana
Conrad
sigue demostrando que no le importa nada nadie excepto él. Tras
haber pagado a una trabajadora de Voulez para modificar una
información ha denunciado a la revista de Margaux por difamación,
¡y todo para deshacerse de Daniel! He de decir que me ha encantado
que la francesa haya cedido porque la actitud de Daniel frente a la
revista me parecía horrible, se creía el dueño y veía a la
revista como su oportunidad para limpiar su nombre. Pero tendrá que
andarse con ojo porque su primera mujer ha decidido regresar.
Nueva ex Grayson
Y
ya que estamos hablando de la revista, no me gusta nada la noticia de
que Margaux sea regular a partir de ahora. No me gusta ese papel
porque me parece que nos la quieren meter con calzador y esa
desesperación de Jack de mudarse con Carl y ella a otro lugar da
buena prueba de ello. Unirla a Jack no hará que la queramos.
Por
otro lado, y es que parece que los guionistas querían dejar tramas
abiertas para todos (excepto para la desparecida Charlotte) porque no
regresan hasta el nueve de marzo. Patrick está obligando a Victoria
a dejar la trama principal de lado y eso no lo soporto. No es que sea
fan del primer hijo de la reina (no es un secreto) pero ha querido
conocer a su padre, al señor que violó a Victoria y de la que tuvo
que huir cuando era una adolescente. Victoria ha intentado esconder
esa información pero un encuentro fortuito en un bar con ese hombre
ha terminado con Vicky destrozada.
Y
para cerrar, el personaje al que más odio en la actualidad: Niko.
Quiere venganza como Aiden y Emily pero no me cae bien. Ese destrozo
de mangos en casa de Nolan porque quiere arrancarle la piel al
asesino de su padre me ha dado un poco de risa. No me creo que sea
una tía dura, no me cuadra en la actriz o en el modo de interpretar
pero no la compro. Además, han querido tenderle una trama y
deshacerse de ella mandándola a Rusia, y justo en el momento en el
que estaba celebrándolo encuentra la katana de Aiden bajo la cama.
Aquí tengo un problema grave y es que no recuerdo si la katana que
mata a Takeda es la suya que se parte a la mitad o la de Aiden, por
lo que no sé hasta que punto Aiden está jodido.
¡Niko vete ya!
La
audiencia se sigue en picado pero es que solo a ABC se les ocurre
enfrentar a Revenge a los Globos de Oro y a uno de los partidos más
importantes del Football dos semanas seguidas. Eso sí, cuando
vuelvan la tendremos a las 10 y enfrentada al Mentalista. Esperemos
que se haga la señora se su franja.





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