Casi
seis meses nos ha tocado esperar esta vez para poder emprender la
recta final de Suits. La serie de USA Network ha vuelto y lo ha hecho
de forma profunda. Muy centrada en la parte emocional de todos los
protagonistas y mostrando, poco a poco, hacia donde los pueden
conducir sus actos. Un episodio cargado de emociones y apuntes
familiares que quizá peca de tranquilo para tratarse de un regreso,
aunque quizá lo es por haberse ido de una forma también muy
sosegada. Sea como sea, Suits ha vuelto y eso es una buena noticia;
lo que no lo es tanto es este mínimo de temporada que ha marcado en
cuanto audiencias.
Cuando
nos fuimos dejamos a Harvey, al congelado e incapaz de sentir,
rompiendo la dureza de su pose camuflada por trajes y miradas frías
para decirle a Scottie que la quiere. Más o menos ese es el
sentimiento que creemos que posee ahora a Specter, el problema fue la
ejecución: “I want you in my life”. Habrá quién se pondrá a
favor de Harvey, pero lo siento mucho, esa frase podría servir para
casi cualquier electrodoméstico que tenéis por casa: puedes querer
tener una tele en tu vida, puedes querer un trabajo, puedes querer un
manzana... la lista es interminable, y si se quiere crear un gran
impacto, no hay nada mejor como un “te quiero”.
La
frialdad del mensaje de Harvey ha dejado descolocada a Scottie porque
no sabe hasta qué punto es serio lo que puede tener con él. Ya no
sabe cuántas veces su historia ha salido mal e incluso Jessica
parece tomarse a broma la noticia. En el asunto amor Scottie tiene
razón, es extraño leer en ese mensaje toda una declaración, pero
para lo que quiere sabe leer entre líneas o imaginarse lo que esas
líneas dicen. Con un mensaje más ambiguo que el anterior Scottie se
presenta ante Jessica para lograr un trabajo en la firma y así poder
vivir su relación. Jessica que sabe como funciona Harvey le plantea
a la pareja unas condiciones duras: Scottie debe pagar un adelanto de
medio millón de dólares. Al final, Harvey ha pagado el dinero y ha
Scottie le ha sentado fatal porque, palabras de ella misma, no quiere
ser Julia Roberts en Pretty Woman. Por raro que parezca, me da la
sensación de que esta vez va a ser Scottie la que rompa la relación,
y seguramente veremos a un Harvey hundido, y es que ambiguo o no,
está apostando por esta relación.
No era el momento de un guest
A
todo esto, dos cosas que me han dejado a medias: primero, hemos
tenido el cameo de Michael Phelps, no hace falta que os diga que es
el nadador con mayor palmarés, pero el problema es que, sobre todo
Patrick Adams (Mike), han publicitado su llegada como algo importante
y me esperaba más de él; segundo, me he quedado con las ganas de
ver a Donna lidiando con la nueva pareja, es obvio que la han
apartado de momento para que podamos ver como se defienden en el
ámbito amoroso Scottie y Harvey, pero creo que la pelirroja tiene
tanto o incluso más que decir.
La
otra parte del dream team de Pearson Specter es Mike, y a él le
dejamos con dos frentes abiertos: uno queriéndolo y otro sin
enterarse. El primero de ellos parte de dar el siguiente paso en su
relación con Rachel y al parecer ya van a vivir juntos, pero lo más
importante que ha tenido que cerrar esta vez ha sido una herida del
pasado.
Su
padre y su madre murieron en un accidente de tráfico por culpa de un
conductor borracho, y un abogado Rinaldi hizo un trato con su abuela
y solo les indemnizaron con el alquiler de un año. Para Mike ese abogado es el demonio y tiene la oportunidad de vengarse de él
machacándolo en un caso. A pesar de la determinación de Mike los
fantasmas del pasado no paran de hacer mella en su concentración. No
puedo entender qué es perder a un padre, menos a los dos, pero
intentar por orgullo vengarse no suele salir bien. Fuera del resultado
del caso, lo importante ha sido un descubrimiento que le hace Rinaldi a Mike, y es que el trato que consiguió era el más positivo porque
resulta que su padre también se había tomado alguna copa.
Para
Mike saber la verdad le tiene que servir de mucho, aunque quizá
hubiese sido mejor no haber descubierto nada porque llevaba años
viviendo con ese odio hacia el asesino de sus padres y aunque siga
siendo culpable del accidente sabe que, como bien ya sabía de
pequeño, que su padre no es perfecto, y ahora va a tener que vivir
con la caída de la historia, que quizá, lo ha reconciliado con él
después de morir.
Algo que celebrar
Su
otro problema tiene nombre y apellido: Louis Litt. El disparatado,
entrañable y desde este momento grano en el culo ha descubierto que
el Mike Ross no existe en el archivo de Harvard tras haber violado la
confianza de su novia Sheila. No vamos a entrar en lo sucia que es
esa relación o en el rol de dominatrix que se gasta ella, sino en el
hecho de que está indagando en el origen del Mike abogado. Todo
parecía olvidado en el momento en el que Donna le invita a buscar su
expediente y le mandan las notas de Mike y todo lo demás. Pero hay
un problema, comparando sus notas con las que según la carta ha
sacado Mike, sorprende una nota, la de un profesor que nunca pone
sobresalientes completos (A) sino que como mucho pone (A-) y en el
caso de Mike aparece un sorprendente (A+). Todavía habrá lío.
Aunque en el fondo esperaba más, no me ha defraudado lo nuevo de Suits. la fecha de cierre de la temporada está fijada en el 10 de abril por lo que no nos esperan parones. ¿Tardarán mucho en presentarnos la trama gorda del cierre de temporada? porque por mucho que me guste Suits, no aguantaría cinco episodios centrados en el fondo sentimental de los personajes. ¡Quiero casos!



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