Esta
semana Revenge ha alcanzado un nivel inesperado. El plan y la serie
nunca habían estado a un tan alta. Grandes historias, grandes
momentos y el mayor cliffhanger de la historia de la serie del infinito. ¡Qué sonrisa se me ha quedado! Hacía tanto tiempo que no
me quedaba esta sensación tras ver Revenge, incluso, había perdido
la confianza en la serie. Lo admito. Pero espero que sea el comienzo
de una nueva Revenge, una Revenge que no intente alargarse más allá
de la cuarta temporada.
A
Emily se le ha ido la pinza bastante en este capítulo. Han sido ella
y Aiden los que secuestraron a Charlotte en el pasado capítulo y
solo para utilizarla para que los Grayson confiesen a cambio de la
vida de su hija. Estaba más claro que el agua que Emily no
permitiría que Charlotte saliese herida de ninguna forma, es su
hermana y es la única de por allí que ha sido “buena” desde el
primer momento. Ha tenido sus dudas, ha tenido sus momentos de jugar
con los límites pero siempre se ha terminado colocando en el bando
imparcial. Pero claro, los inocentes suelen ser los primeros en pagar
los platos rotos de los demás.
Aunque
Emily no va a herir a Charlotte; Nolan y Aiden están nerviosos, y es
que aunque físicamente está bien, la mente es lo más poderoso y a
Charlotte le va a pasar factura.
Un método peligroso
Los
Gryason están sobre alerta y con el envío especial de una “oreja
de Charlotte”, convocan a la prensa para confesar sus crímenes.
Pero ni siquiera con la vida de su hija en peligro, Victoria y
Conrad no se ponen de acuerdo, y Vickie decide arriesgarse y hacer
una prueba de ADN entre Carl y Charlotte para saber si son familia.
Los resultados son claros, y aunque no los hayan hecho públicos, el
resultado es negativo. Victoria se echa atrás porque cree que Conrad
quiere venderla. Cornad sigue dispuesto a ayudar a Charlotte a pesar de no ser hija suya, algo que no parará de recordar como si le redimiese de todos sus pecados.
Llega
el momento de la liberación. Jack les ha descubierto y no quiere ver
a Charlotte en ese estado. Y convencen a Emily de que se está
pasando. Cuando sale del zulo, un detective que investiga la muerte
de Pascal la intercepta por el cebo que le ha tenido Daniel. Este
chico es un pesado, está obsesionado. En ningún momento desde el
divorcio Emily ha intentado nada contra él, vale que le ha engañado
durante tres años, pero como bien dice Margaux, está usando la
muerte de Pascal para su particular venganza. Nolan consigue librar a
Emily de toda sospecha, pero... ¿el detective le estaba tirando los
trastos?
Charlotte
ha sido el catalizador del capítulo. Me he alegrado mucho de que
tuviese una importancia tan grande a pesar de haber sido
indirectamente. Llega a su casa antes de la conferencia de prensa,
Emily lo tiene todo preparado y su hermanastra tiene una cámara. Ahí
vemos a Charlotte reaccionar y enfrentarse a su padre, al padre que
le ha criado durante años pero que ha sido el culpable de la muerte
de su padre biológico (o eso creemos porque parece que van a jugar
con la posibilidad de que siga vivo). La chica esta rota, su padre ha
hecho atrocidades y lo amenaza con contar la verdad. Y aquí él
rompe: le grita, la amenaza y cuenta todas sus fechorías. No había
visto tan rabia dentro de Conrad, y me ha encantado su
interpretación, sus caras y sus miradas.
La
cámara están retransmitiendo en streaming y Conrad se ha confesado
en directo en todas las cadenas. Una emocionada Emily ve como uno de
los dos máximos culpables del destino de su padre está en la
cárcel. Y esa visita a la cárcel ha sido un tanto para ella, ha
sido una oportunidad de presentarse ante Conrad como la encargada de
su caída y de regodearse en su momentánea victoria. ¡Ya era hora
de una victoria!
En el lugar al que pertenece
Victoria
cuenta con información crucial sobre Emily, una muerte ha sido
anunciada en Revenge, y ahora mismo votaría o por Daniel o por Emily
como personaje, es decir, creo que afrontará la recta final de su
plan como Amanda Clarke. Aiden y Emily siguen juntos aunque parecía
todo lo contrario, menos mal, y es que la relación entre Jack y
Thorne sería horrible. Aunque seamos serios, es muy probable que
pase. La season finale se presenta con muchas dudas porque este
capítulo podría haber sido un capítulo de final de temporada y de
los gordos. ¿Con qué nos sorprenderán?



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