Cuatro
episodios de esta cuarta temporada son suficientes para confirmar que
este arranque no ha sido bueno. La empresa de Walter Guillis y la
lucha entre Mike y Harvey no han contado con la eficacia a la que nos
habían acostumbrado con las pasadas campañas. Cuando veo las idas y
venidas de este caso: las discusiones de Harvey y Mike, las peleas de
Rachel y Mike, la traición de Mike a Donna, el acercamiento de Logan
y Rachel... mire a donde mire solo veo torpeza. Cuatro capítulos son
muchos (tratándose de una veterana) para avanzar al ralentí, porque
ya sabéis lo que pasa, el coche se termina calando.
La
pasada temporada contó con la historia de Ava Hessington en su
arranque, y las cosas como son, se hizo muy pesado. No paraban de
alargar una historia que no daba para más y solo para que cuadrasen
las fechas, lo que llevó a una segunda parte de temporada bastante
mala. Este arranque ya cansa, mucho antes que su predecesora, y la
culpa es del hilo conductor.
Suits
ha decidido abrir un poco más su limitado reparto. Jonathan Sidwell
se ha convertido en más o menos regular, Amy tiene muy buena pinta
como personaje, Logan Sanders es el perfecto antagonista en una serie
como esta, incluso Jeff Malone tiene su razón de ser... los fichajes
no patinan, y las tramas que estos han generado tampoco: Mike vs.
Harvey. Mike vs. Logan. El posible idilio entre Mike y Amy (creo que
está bastante claro). El posible regreso de Rachel y Logan. Por sí
solas son interesantes, pero si para unirlas a todas utilizas la
compra o no compra de una empresa moribunda terminas cargándote el
encanto.
En
esta ocasión Logan que ha decidido no jugar sucio contra Mike se
olvida un poco de Walter Guillis y se centra en otras posibles
adquisiciones. Cinco empresas sobre las que pide consejo legal a
Rachel. En el momento en el que Sanders pide ayuda a su ex amante
sabemos que no ha terminado de jugar sucio. A ver, me creo que sus
sentimientos por Rachel sean reales, incluso me parece que hacen
buena pareja, pero no sé si es muy elegante el intentar seducir a la
novia de tu rival. Rachel se deja querer, le gusta el trabajo que
hace y Logan acepta sus ideas aunque no vayan del todo con su estilo,
por que claro, si hace lo que a ella le gustaría se gana su
aprobación, y si se gana su aprobación... de momento se han quedado
en un casi beso, y es que Rachel ha tirado de la palanca del freno a
tiempo, pero su corazón y su cabeza parecen no querer lo mismo. Si
os soy sincero, espero que Rachel le sea infiel a Mike, porque me
parece tan cansina que me gustaría poder odiarla un poco.
¿Los mismos errores?
En
el otro lado de la guerra tenemos a Mike que en esta ocasión se
tiene que enfrentar con Louis Litt (Lois Litt). Para empezar, no me
gusta como usan a Louis, y no me refiero a que se aprovechen de él o
no en su trabajo; sino que me refiero al uso del personaje. Louis se
merece su propia trama de peso, y no estar pululando sin rumbo de
trama en trama como mero atrezzo, del mismo modo que no
deberían de haber hecho desaparecer a Katrina en estos dos últimos
episodios, porque Katrina ilumina a Louis.
Louis
es un experto en en triunfar y cagarla al mismo tiempo, no puede dar
un paso hacia adelante sin dar un paso hacia atrás al segundo. Creo
que es por esto por lo que no avanza como personaje, no avanza con
Sheila y no avanza como abogado en Pearson Specter. Louis no es muy
fiable, te puede salvar una situación, como ha hecho con Mike y su
intento de conseguir fondos de Tony Gionopoulos; o puede servirle en
bandeja al propio Mike el arma pare derrotarlos por pura
fanfarronería. En esta ocasión ha empujado a Ross a los brazos de
Charles Forstman enemigo de Harvey y que le financia con 230 millones
de dólares a cambio de que no deje que Sidwell se lleve beneficios.
Forstman es un compañero de cama incómodo, Harvey lo sabe y ha
tratado de avisar a Mike de no cometer el error que cometió él
cuando confió en ese hombre, ¿qué les habrá pasado? Sea como sea,
Mike no ha tenido otro remedio que aceptar la ayuda de ese aliado
incómodo.
Mike durmiendo con el enemigo
El
que me parece un compañero de cama incómodo es Jeff Malone. No
termina de gustarme y no creo que me pueda fiar de él nunca, estoy
esperando a que le clave un cuchillo por la espalda a Jessica, y la
mentirijilla de esta ocasión solo ha servido para esperarme
cualquier cosa más. A ver, que el hombre se lo está currando como
abogado de la firma y está luchando con uñas y dientes por evitar
que la SEC consiga que los clientes de Jessica la abandonen, pero en
él mismo formaba parte de la SEC hasta hace dos días, y lo siento
mucho, pero el error que ha cometido en esta ocasión, consiguiendo
algo que en el fondo el enemigo quería, solo me hace pensar que es
un topo. Que quería estar con Jessica para llegar a Pearson Specter
y que es uno de los que quiere hundir a Harvey. Es que todo apunta a
conspiración. Que Jeff no le contase a Jessica que iban a
despedirlo, deja el margen perfecto para que parezca que la SEC le ha
dado un buen golpe, que él consiga que Sean Cahill (ha sido una
buena Guest Star la de Neal McDonoghue) ayuda a que Jessica
vea su compromiso... todo parece estar cocinándose una traición, y
lleva Jeff Malone escrito con tinta indeleble. Ah, y también el
nombre de Eric Woodwall que seguro que hará mucho más que recoger
el periódico.
¿Durará mucho Malone en Pearson Specter?
Este
episodio ha sido el menos visto de los últimos cuatro y ha servido
de más bien poco. No ha aportado casi nada nuevo a lo que ya
teníamos y es que esta temporada parece estar demasiadas vueltas a
lo mismo. Me parece a mí que Mike va a durar muy poquito por su lado
y que volverá a Pearson Specter para que mejoren los datos. Eso
espero.




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