Creo
que es muy importante para las sitcoms que se les de la oportunidad
de tener más de una temporada. A veces, el intento constante por
hacer reír hace que se deje de lado la profundización en el
carácter de los personajes. La primera temporada de Brooklyn incluso
tuvo algunos momentos en los que parecían capítulos totalmente
sueltos: hasta la segunda mitad de la temporada no se buscó
continuidad en las tramas. Los Niners ya han superado esa fase
inicial y ahora ya podemos disfrutar con gusto de capítulos
protagonizados por cualquiera de los personajes. En esta ocasión han
sido Terry y Holt los que se han levado todos los focos, con Jake y
Amy como unos perfectos acompañantes.
Terry
y Jake han tenido que definir su relación, y la verdad, no entiendo
como Jake creía que eran amigos. Entiendo que trabajar juntos puede
unirte, pero si el único contacto que tienes con alguien es aquel
que tienes dentro de tu lugar de trabajo no puedes pretender ser el
“Pheobe”, “Rachel” o “Chandler” de nadie. No eres un
amigo de Friends, simplemente sois colegas. Jake no acepta un
no por respuesta, e intenta ayudar a Terry a no someterse a una
vasectomía que el Sargento no desea. Él quiere más hijos y es su
mujer la que no quiere, y solo cuando está colocado por la anestesia
es capaz de hablar con “Tiny Head” y sincerarse.
Aquí
Jake sorprende, normalmente es el amigo vacilón y gracioso que
apenas se preocupa por los problemas de los demás, pero esta vez le
hemos visto realmente implicado el asunto, pidiendo consejo a todo
tipo de personas (incluida Gina) y consigue salvarle los tubos a
Terry. Hablando de los tubos, los comentarios de Rosa, Charles, Amy,
Jake y Gina al principio han sido muy graciosos. Y qué pesado Jake
con la bromita de que Terry se iba a cortar el pene...
Jake necesita los poderes de Magneto
La
trama de Holt tiene que ver con esa inspección que habían anunciado
la semana anterior. Alguien iba a poner nota a la comisaría y ha
decidido tener a Amy Santiago muy cerca, porque seamos honestos, Amy
es buena en las notas. Tan buena, que solo suspendió “recreo” en
Segundo y ha estado muy implicada en todo el asunto.
Pero
todo lo bien que pintaba la inspección cambia radicalmente cuando la
inspectores resulta ser una ex compañera de trabajo de Holt,
Madeline Wuntch (Closer), que intentó acostarse con él pero fue rechazada, y
desde entonces ambos han estado enfadado. El origen del enfado
realmente es un malentendido, que hubiesen podido aclarar mucho antes
si hubiesen sido maduros. Holt siempre me desconcierta en este tipo
de cosas, porque es la persona más serie y responsable que hay en
toda la serie (no es muy difícil) y aun así tiene problemas como
este.
Amy
ha intentado salvar el día (su nota) y sin querer acaba abriendo una
peligrosa puerta que termina con Madeline y Holt lanzándose todos
los problemas que han tenido a lo largo de los años. La nota ha sido
de 2,7/5. Y para ello, Holt ha tenido que darle la razón a Wuntch.
Amy ha sacado una A, en una escala de puntuaciones que Holt se ha
inventado para que esté contenta. Y parece que lo está.
Una "Guest Star" de lujo
Al trama secundaria ha sido la de Charles, que ha tenido que ir a la
fiesta de compromiso de su ex mujer y casera. Ahora está metido en
ese triángulo amoroso con Gina y Rosa; y de momento a la fiesta ha
ido con Diaz que le ha hecho el favor. Gina de momento está en la
fase de vergüenza por gustarle Charles, y es que las rarezas de
Boyle no ayudan. Y si me preguntáis con quién quiero que esté
Charles, yo me decanto por Rosa.
Brooklyn
se mantiene constante con respecto a la semana pasada en audiencias,
y es que lleva un tiempo más o menos con los mismos datos, parece
que ya ha generado un grupo de fieles seguidores que no se bajarán
del carro a corto plazo. Además, parece que la estrategia deponerlo
en la noche animada de FOX puede ayudarle mucho a mantenerse.



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