El plan de Emily ha causado mucho
dolor en estos más de tres años. Y es que tanto héroes como villanos han caído
poco a poco. Casi nadie en la serie se ha librado de sufrir daños colaterales:
Charlotte y su caída en el mundo de las drogas, las muertes de Amanda y Declan
afectaron a Jack, Margaux perdió a su padre, Daniel fue utilizado por Emily
durante años para destruir a Victoria, Nolan perdió su empresa y a Padma e
incluso Emily tuvo que lidiar con la muerte de Aiden. Muchos golpes y todavía
no se han dado todos.
David Clarke tiene por delante una
gran entrevista televisada que ayudará a todo el mundo a ver algo de luz al
oscuro caso del ataque terrorismo y sus consiguientes años escondido. David nos
ha engañado, al menos a mí, y es que de verdad que creía que se estaba dando
cuenta de que Victoria le estaba usando y que pronto iría recuperando su lugar
en el mundo. Pero no ha sido así.
David ha invitado tanto a Nolan como
a Victoria a la entrevista, porque quería tenerlos a su lado. Y he de admitir
que he estado tan confiado como lo estaba Nolan antes de recibir el mazado.
Quizá son mis deseos de que todo le vaya bien a Emily lo que ha nublado mi
juicio, pero lo importante es que David invita a Nolan a salir en directo en la
tele y le acusa de haber traicionado a Amanda y de robarle su herencia. Y es
que el juego de nombres entre Emily y Amanda ha dejado unas huellas muy
diferentes a la realidad: Emily tiene el dinero que le pertenece como Amanda, y
la fake Amanda tuvo que sobrevivir como pudo a base de streaptease
y con los ingresos del bar de Jack. No suena a una gran fortuna, y claro, Nolan
ha estado viviendo a todo tren estos años y si no conoces la historias,
desconfías.
¡Menudo prime time!
Para finalizar la trama que peor
parado deja a Ross, encima David le hace una visita a su casa y le atiza un
soberano puñetazo en toda la nariz. Nolan no puede aguantar más el pagar los
platos sucios de Emily, y ésta debería de pensar en descubrirse de una vez por
todas.
Pero no ha sido en este capítulo, y
es que Emily ha tenido que lidiar con un poco de sister drama, para
variar. El chico con el que se fue Charlotte la semana anterior resulta ser lo
que todos creíamos, un secuestrador que tiene algún tipo de interés en David
Clarke. Desafortunadamente para nosotros, vamos a tardar en averiguar quién era
algún tiempo más, y es que Charlotte con un reverso a un ataque del
secuestrador consigue cargárselo. Aquí es cuando aparece la experta en limpiar
rastros para ayudar a su hermanita.
Charlotte se salva por los pelos
Emily le abre los ojos a Charlottte,
y por primera vez actúa de verdad como una hermana mayor y su mensaje cala en Charlotte. Tanto,
que ella sola decide que debe ir a una clínica de desintoxicación, y también le
dice a Victoria que David se merece saber la verdad sobre Emily, y no solo eso,
sino que al parecer le ha contado a su hermano la verdad sobre su hermana, al
parecer. Lo que da de si el ayudar a ocultar un asesinato, Charlotte ha hecho
más bien en cinco segundos que en el resto de esta temporada en la que se había
vuelto una psycho-bitch.
A Louise cada vez se le ven más los "síntomas" de su problema psicológico. Tras dos horas en aquel psiquiátrico junto a Victoria, se cree capaz y merecedora de un puesto en la vida de Victoria, y a través de Daniel pretende entrar en ella. De momento se ha hecho amia de Margaux para intentar separarlos y aunque no para de recibir rechazos y desplantes por parte de la ex reina de los Hamptons, ella sigue erre que erre. ¿Qué clase de locuras será capaz de hacer? ¡Comentemos!



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