Poco
nos queda por ver antes de Navidad, la Winter Finale, ya sin Ingrid, solo nos
podría centrar en el maléfico plan de Gold y por saber cómo nuestros Frozen
llegarán a Arandelle, cómo estará Sven y cómo será la boda. La primera parte de
esta temporada ha devuelto a Once upon a Time la audiencia que perdió en
Neverland, y eso mismo espero, que Nunca vuelva a pasar.
Mr.
Gold tiene claro que aunque el plan de Ingrid no haya funcionado quiere irse
con Belle de Storybrooke. Pero falta un detalle, quiere librarse de la daga y
de Hook de paso. Al parecer, ahora que tiene el poder que necesita en el
sobrero necesita que las estrellas se alineen con las del capirucho morado y
así lanzar ese hechizo que tanto le interesa. Y es que Rumple se mueve por sus
propios intereses, por puro egoísmo. Nunca ha cambiado y nunca lo hará. Y lo
quiere todo: quiere poder infinito y ya de paso quiere el amor de Belle. Por
cierto, no me ha gustado nada que en ningún momento se haya visto al dueño del
sombrero. Llevamos una temporada observando como existe un gran hechicero que
preocupa a Rumple y que pudo ayudar de una forma muy importante a Ingrid. Pero
claro, Henry ha descubierto que la casa del hechicero es la casa del posible
autor del libro de cuentos así que… será el gran misterio de lo que resta de la
temporada.
Belle
ha descubierto las mentiras de Gold gracias a un cachivache de Rumple que ha
reconocido de su pasado en el Bosque Encantado.Ya era hora de que la
bibliotecaria descubriese toda la verdad, y esta nueva luz que ilumina la
cabeza de Belle le ha aportado a su personaje la chispa que le faltaba. Sin
Ruby creo que ya tengo nueva protegida. Ese objeto guiaría a cualquier persona
a lo más importante para otra, con la simple intención de buscar lo que le hace
vulnerable. El descubrimiento de Belle no ha sido otro que la Daga verdadera, ésa
que se había quedado Rumple mientras Belle se paseaba con una réplica. Las
mentiras han llevado a Belle a usar el poder de la daga dos veces. La primera
para evitar que Rumple destrozara el corazón de Hook, y la otra para el mayor
acto de valentía que he visto en la historia de la serie.
Belle
ha sido capaz de desterrar a Rumple de Storybrooke. Y le ha obligado a
abandonar la ciudad para que no pueda volver, su egoísmo le ha obligado a vivir
sin amor, solo y en un mundo sin magia. Ni poder infinito ni amor verdadero. Esperemos
que sea una pieza muy importante del puzzle ver como se recompone la abuela de
Henry.
Nuestros
amigos de Arandelle logran volver a casa gracias a una puerta mágica en la casa
del hechicero. Tienen su boda y recuperan su reino. Realmente no han aportado
nada en esta Winter Finale, salvo el detalle de que Anna conoce las intenciones
de Gold. Un cierre feliz para los que han salvado las audiencias de Once upon a
time. Once is Frozen.
Ha
sido un placer ver que la trama de Regina ha protagonizado buena parte de la
trama de la Winter Finale, y ha sido agridulce. La parte dulce proviene de que
siempre que está en pantalla la calidad interpretativa aumenta, Lana Parrilla
es la gran salvadora de la serie. Además, ha recibido la dosis de azúcar que
necesitaba, Marian se han comportado como una auténtica señora, y yo que me
alegro de que no se haya convertido en una de esas mujeres controladoras. Sabe
que tras treinta años de ausencia su marido se ha vuelto a enamorar y está
dispuesta a apartarse. Pero claro, los villanos nunca ganan…
Ni
en el momento más feliz de Regina consigue la felicidad. La magia de Ingrid
todavía sigue emitiendo señales invernales, y Marian vuelve a congelarse hasta
la muerte. O casi. La única oportunidad para la mujer de Robin es huir de
Storybrooke para que la magia no le afecte y su familia se marcha con ella. A
ver, entiendo que Robin se ha ido porque no iba a separarse de su hijo, porque
hubiese sido mucho más sencillo mandar a alguno de sus hombres y listo. A ver
cómo se defienden los tres en el mundo normal, y a ver cómo se las apañan para
regresar al pueblo. Que ese escritor se ponga las pilas ya.
Nunca paran de dejarlo
El
flashback al Enchanted Forest simplemente es una excusa perfecta para presentarnos
al trío de féminas que serán el azote de los protagonistas en la segunda tanda
de capítulos: Maléfica, Úrsula y Cruella de Vill. Además, de presentar al
objeto mágico, un guante de metal, que es lo que permite a Belle ver la verdad
en Storybrooke. De la historia en sí, no hay mucho que contar. Pero que sean
tres las nuevas villanas abre muchas posibilidades. En primer lugar, cambia y
mucho la estructura habitual de un villano cada 11 episodios, lo que puede
ayudar a no cansar al espectador. Que sean estos personajes tan míticos nos
trae la posibilidad de volver a ver a Aurora, y conocer con ella su historia
alternativa con Maléfica; podremos volver a ver a Ariel e incluso puede que
Pepito Grillo vuelva a tener su peso en la historia al ser el dueño de Pongo.
En
el cierre del capítulo, nos movemos en el tiempo seis semanas. Rumple parece
ser el líder de las malvadas de cuento, y es que ya ha tenido su primer
encuentro en New York con Úrsula, que trabaja dando de comer a los peces en un
Acuario. ¿Cómo ha ido hasta allí? ¿Estarán las otras dos también? ¿Qué
pretenderá Gold con su Liga de malvadas extraordinarias? ¿Durará este arco
argumental más de lo normal y nos conducirá hasta la quinta temporada? Sea como
sea, va a haber un grupo de cuatro fantástico malvados que buscarán al escritor
para lograr sus victorias. ¡Cómo se está quedando de interesante Once upon a
time!



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