BrainDead
es desde hace semanas la serie que más me motiva este verano.
Teniendo en cuenta que solo estoy siguiendo Suits, The Last Ship y me
estoy poniendo al día con The Vampire Diaries y The Originals me
parece filtro suficientemente significativo. Puede parecer que es una
ida de cabeza muy grande, pero a mi simplemente me parece una obra
maestra. Sus creadores son genios. Y cada vez se disfruta más de
esta extraña historia. ¿Qué os ha parecido este quinto episodio?
Aunque
el episodio empieza resolviendo el cliffhanger del capítulo
anterior, vamos a avanzar primero con la investigación que Gustav y
Rochelle llevan a cabo con la ayuda de la doctora Joanne Alaimo del
CDC por cuestiones de simplificación de la historia. Simplifica la
historia hablar de ello porque hacen unos avances que son muy
importantes para el desenlace del capítulo.
Laurel
habla con su hermano sobre los CIH. Como su hermano necesita algo
importante con lo que avanzar ahora que el gobierno se ha reabierto,
Laurel intenta que sea la investigación de ese fenómeno de lo que
se ocupe el CDC. Mientras Healy lidia con sus propios problemas,
Gustav y Rochelle siguen los pasos de las hormigas. Siguiendo los
lugares en los que habían aparecido los contagiados, intentar
averiguar como se comunican entre ellos o cómo se propagan.
Descubren que se comunican por ondas tan agudas que son
imperceptibles por el oído humano y descubren que son las flores
rosas (no sé que tipo de flor es, lo siento) por las que se mueven.
Eso sí, es lo único que averiguan porque las hormigas se apoderan
de la Joanne y cambia de opinión sobre la veracidad de la
investigación. Veredicto: que se olvidan de la investigación.
Laurel
y Anthony se han dejado llevar y han terminando acostándose. La
hermana pequeña del senador había quedado dormida en el sofá y
cuando vuelve a a cama el detective Onofrio parece no oír bien por
uno de sus oídos. Precisamente es la pérdida de capacidad auditiva
uno de los síntomas que el equipo anti hormigas espaciales habían
dictaminado junto con la pérdida de equilibrio y los cambios de
personalidad bruscos.
Gustav
no duda en diagnosticar a Anthony como una de los “bug-people” e
inmediatamente le da un kit a Laurel para defenderse: un puño
americano y unos sedantes para poder hacerle el escáner y averiguar
por fin cómo se comportan los bichos en un humano. Aunque Laurel en
un principio decide confiar en la no contaminación de su nuevo
amigo, la forma de actuar de Tony no deja lugar a dudas: no bebe
alcohol en la fiesta, ha cambiado su actitud, ha lavado las sábanas
de Laurel para borrar pruebas... la pequeña de los Healy ha optado
por la cosa más inteligente, apartarse de él, pero Anthony termina
por acercarse demasiado en dos ocasiones: en la primera descubrimos
que Onofrio tenía novia, y en el segundo vemos como el detective con
pizza y flores pretende llevar a Laurel al grupo de los hormigados.
Por suerte Laurel no ha tenido problema a la hora de usar el puño
americano.
El bacon ayuda a que las hormigas salgan del cerebro (o algo así)
Pero
no ha tenido suerte del todo. No ha sido el capítulo de los Healy. A
pesar de los intentos de Gustav por proteger a Laurel de las hormigas
el no ponerse los vasos de plástico en las orejas ha terminado por
permitir que los bichos hormiguen el cerebro de Laurel. Repito:
LAUREL ESTÁ HORMIGADA.
El
gobierno se ha reabierto y los senadores vuelven a ocuparse de los
temas importantes para los ciudadanos: poner nombres a salas. Me ha
recordado al hecho de que una de las primeras cosas que se habían
hablado tras las primeras elecciones era cambiar el nombre del
Congreso por referirse a los diputados solo en masculino.
Pero
no solo han debatido sobre nombres, también han tenido tiempo de
hacerse fotos mejoren su imagen y en esta ocasión lo hacen con un ex
solado que está muy enfermo y que acude al consultorio de Laurel en
busca de ayuda. Y como Red y los republicanos habían demandado
recortar en sanidad y eso, Luke deja que se lleve Red el mérito de
conseguir el tratamiento que necesitaba. Ha demostrado por primera
vez su lado más sentimental y ha conseguido que el hombre tenga una
oportunidad de sobrevivir a cambio de un par de fotos de su máximo
rival. No me parece mal trato.
A veces el postureo ayuda a la gente
Pero
no todo podía ser bueno para Luke. Y mientras le vuelve a ser infiel
a su mujer con una ex compañera que es abogada en el CDC le comenta
cosas sobre las hormigas y lo que hacen. Ella no duda en hacer que la
voz se corra consiguiendo que todos los políticos (demócratas y
republicanos) se burlen de Luke. No hay nada peor para un político
que hacer el ridículo y él lo ha hecho.



No hay comentarios:
Publicar un comentario