El
episodio de esta semana de How to live ha tenido un enorme aire de
despedida: recordando tiempos pasados, y eso que solo es el episodio
ocho de esta única temporada. Ver en el octavo capítulo imágenes
del segundo, estilo recopilatorio, no es usual, pero visto lo visto
en este año en los estrenos, pocas cosas lo tienen. Hemos visto en
peligro la relación entre Polly y Max, y también nos han dado un
“pedacito” de esa historia de Julian/Polly que tanto deseo que
ocurra.
Queda
un mes para que termine esta serie que comenzó tarde y se despide
pronto. Aunque los episodios suelen dejar un buen sabor de boca, en
su mayoría, está más que claro que no es gran cosa y que no hay
nada en esta serie que la haga increíble e imprescindible, ni
siquiera Julian. Y eso de por sí, hace comprender la cancelación a
pesar de los datos bastante buenos.
Por
un lado, hemos visto a Max muy preocupado, tiene la teoría de que si
le va bien en los negocios algo malo atacará su salud; pero el mal
no viene en forma de virus, sino que llega con forma de demanda. Un
hombre con el que habían hecho negocios, en una época en la que
Elaine se había auto-proclamado vicepresidenta del club, cuando ni
siquiera había presidente, los demanda, y las únicas pruebas que
podían librarlos del mal han sido aparentemente perdidas por Polly
cuando decidió tirar de su habitación una bolsa rosa llena de
papeles.
Aquí
han salido las caras más egoístas de ambos personajes, echándose
en cara todo tipo de cosas, desde el hecho de que Polly viva en casa
hasta una lluvia de quién tiene más egocentrismo que el otro. Esta
discusión acaba con Polly buscando sitio donde vivir y con Max
buscando más soluciones al problema. Pero tras una reunión con
alguien que podía librarles, lo único que acaba consiguiendo es un
pastel y una vez que se lo come solo encasa acaba enfermo (en
realidad está colocado).
Colocadísimo
Polly
consigue casa, porque Julian ha decidido mudarse con su
exitosa/rica/guapa novia y decide que su apartamento podría ser un
lugar perfecto para su ex y su hija. Pero cuando en el aire había un
aire de renovación y de avanzar en las vidas de todos ven como
Julian le tuerce la cara a su chica cuando intenta besarle. Elaine
continúa con su plan de lograr que Polly vuelva a casa, el que había
iniciado con Natalie, y acaba por conseguir que Polly intente
averiguar si Julian quiere a su novia. En la mansión de la chica,
mientras Natalie corre a jugar con los caballos, Julian y Polly
hablan e intentan escenificar la teoría de Polly. Cuando se acerca
para besarle para que él le tuerza la cara, le no lo hace y acaban
besándose y la novia los ve. Tras otro intento vuelven a besarse. Y
es que ha quedado al descubierto que Julian quiere a Polly y que es
realmente lo que quería; creo que Polly todavía deberá darse
cuenta de que realmente sigue enamorada de su ex.
Inevitable
A
estas alturas parece claro cual será el final, con Julian, Polly y
Natalie viviendo juntos de nuevo y con la vida de Max y Elaine
volviendo a la normalidad. Si la historia ya estaba a veces demasiado
enredada y demasiado inconexa, esto cada vez va a peor, pero es que
es lo que suele pasar cuando se cortan temporadas sin ni siquiera la
temporada completa. Comienza la cuenta atrás. Cuatro hasta el final.
¡ A Continuar!



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