Por
si no os habíais dado cuenta, la Navidad está a la vuelta de la
esquina. Cierto es que llevamos cerca de un mes siendo testigos del
constante avance de espumillones, luces de colores y nacimientos que
invaden cada rinconcito de nuestras vidas cotidianas. En la comisaría
de los Brooklyn 99, también ha llegado esta festividad tan familiar
y con ella su parón navideño, tras el cual, retrasarán su horario
de emisión una hora. Solo ha pasado la mita de la temporada pero ya
huele a serie que puede alcanzar cierta edad en la Fox, y solo falta
esperar que la Super Bowl sea ese revulsivo que le falta a su
bastante fiel audiencia. Y como esta época está destinada a hacer
balance del año y prometerse cosas para el año siguiente, ¿por qué
no hacerlo de Brooklyn Nine-Nine?
La
relación entre Peralta y Holt cada vez avanza más (siempre nos
referimos a lo profesional), eso es muy bueno porque ambos juntos
siempre protagonizan las escenas más graciosas y la química que
desprenden es increíble. Son el claro ejemplo de dos personajes
diferentes que se complementan a la perfección. Pero, si nos
centramos en el tipo de serie en la que hay un reparto bastante más
amplio, podrían intentar a juntar en alguna ocasión al Capitán con
uno de sus subordinados, y no siempre Jake. Nunca hemos visto a Holt
trabajar con Rosa, Charles o Amy.
En
esta ocasión lo elige porque está seguro de que no se lo tomaría
en serio. Holt se encuentra bajo amenaza de muerte y cree que Jake
será perfecto para darle cierta libertad e investigar por su cuenta;
pero por primera vez, Peralta hace lo que le piden y consigue
esposarse a Holt en un piso franco. Y no solo eso, sino que cuando
Charles, que ha tenido sus momentos de gloria en este capítulo, se
esposa también y acaban formando una mini cadena humana.
Os quiero demasiado a los dos
Toda
la comisaría acaba por involucrarse en el caso, y localizan al
criminal que pretendía matar a Holt. Esta trama solo ha traído
cosas buenas: Terry is back, cierto que no como debería, pero
gracias a Gina se ha auto-evaluado positivamente en su examen
psicológico y ha salvado el día; Charles, por su parte, ha salvado
a Rosa al recibir dos disparos, uno en cada nalga. Solo podría
pasarle a Charles... Y, todo este asunto logra hacer sonreír a Rosa.
¡¿Puede haber algo más increíble?!
Ha
habido otra pequeña trama, mucho menos importante pero que me ha
gustado muchísimo, y me ha hecho más gracia que la principal. Amy
sigue en su intento de hacerle la pelota a Holt, y como no quiere
regalos y ella había comprado siete, decide crear con Gina una
postal de Navidad con todas las caras de la comisaría. Dos cosas muy
graciosas, que decida esconder a Hitchcock detrás del árbol como si
estuviese colocado; y los intentos de hacer sonreír a Rosa y el giro
de boca que prueba Gina para convertir una cara larga en una gran
sonrisa falsa. ¡Grandes!
Feliz Navidad
De
momento aquí lo dejamos, pulsamos pause y nos toca esperar con ganas
el regreso. Por cierto, ¿habéis visto lo poco que se curran los
nombres de los capítulos? Que si toca Halloween, pues “Halloween”;
si toca Thanksgiving, pues “Thanksgiving” y como no podía ser de
otra forma, este es Christmas. Os desearía Feliz Navidad, pero
teniendo en cuenta que todavía quedan algunos capítulos por ver, me
lo reservo para el último. ¡A comentar!



No hay comentarios:
Publicar un comentario