Si
hay unos episodios en los que la FOX cumple con la calidad son los de
Acción de Gracias. New Girl lleva dando tres años alguno de sus
mejores capítulos en esta época, The New Normal el año pasado nos
ofreció un gran capitulo y ahora Brooklyn Nine-Nine nos ha ofrecido
el que creo que es hasta la fecha, el mejor capítulo de la serie. El
Bingo, el salón de juegos chino, el bicarbonato para cocinar... no
hay nada malo en este capítulo. ¿Qué os ha parecido? Yo estoy
oficialmente enganchado, ¿y vosotros?
Amy
Santiago ha organizado una suculenta cena de Acción de Gracias en su
casa para toda la comisaría, bueno, para el grupo habitual. Sería
algo a tener en cuanta a favor de la latina pero resulta que lo hace
para hacer la pelota al Capitán Holt y no por el amor y la amistad
como muy mal intencionadamente apunta Gina.
Pero
dos cosas no salen como esperaba: primero, Holy y Jake, al cual no le
gusta para nada esta fiesta en la que desde pequeño debido a una
familia rota, se pesaba las noches viendo fútbol y comiendo una cena
cocinada por él; se tiene que ir por un robo en la comisaría; y
segundo, como es una experta cocinera, como no tenia sal, ¡la ha
cambiado por bicarbonato! y acaban sin poder cenar nada.
Cocinillas
Todos
los intentos por los que ha pasado a lo largo de estos diez episodios
Amy porque Holt le preste atención han sido infinitos, en cierta
parte da pena, porque parece que el Capitán la ignora, pero también
debe comprender algo: ella es una detective competente y responsable,
mientras que Peralta es un auténtico desastre, razón por la que
necesita mas atención. Ni siquiera ha podido leer su brindis de ocho
páginas, al menos Holt lo ha leído y se lo ha corregido. ¡Y ella
está contenta!
Esta
semana hemos conocido un poco mejor a Jake, hasta ahora poco sabíamos
de él, y es que salvo que es un vacilón y que está aprendiendo
poco a poco como trabajar en equipo y como cuidar de los suyos, nada
conocíamos de su vida. Resulta que su padre se fue cuando era
pequeño y su madre trabajaba mucho para poder criarlo, y así
termina con una tradición de Acción de Gracias en la que solo veía
la tele. Desde el momento en el que Amy le invita, no para de buscar
excusas, y el robo de dinero en la comisaría le da la mejor
oportunidad para escaquearse.
Tras
una ruta puerta a puerta interpretando a dos policías ficticios,
grandioso Holt como el policía viudo al que un hombre de jersey
amarillo mató a su mujer ha sido de lo más surrealista de este
personaje. Acaban yendo a un salón de juegos asiáticos en los que
tienen lugar apuesta ilegales mientras unas ancianas juegan y juegan.
Acaban luchando como nunca lo habían hecho y capturando el dinero.
Máxima fiesta
La
cena de Acción de Gracias acaba celebrándose en la comisaría con
comida internacional, además Jake acude, y con traje, porque Amy se lo
había pedido. Aunque en realidad, todos estaban “beautiful”,
algo que Santiago puede confirmar perfectamente. Por cierto, exijo un
juego para estas navidades, quiero el bingo de Charles. Ha sido de lo
más original que todos supiesen como reacciona a estas fiesta el
detective más blando de la comisaría.
Así
dejamos a dos padres negros, a dos hijos blancos, dos hijas latinas,
Gina y a un bebé muy grande comiendo en familia. Y con eso casi
alcanzamos la mitad de la temporada y solo estamos a principios de
diciembre. ¿Cómo lo vais viendo?



No hay comentarios:
Publicar un comentario