La
ABC se ha hecho esperar para los seguidores de Once upon a time. La
única serie del bloque dominical que todavía goza de buena salud ha
regresado del parón navideño. Habéis leído bien, las vacaciones
navideñas en Storybrooke empiezan en Diciembre y terminan a
principios de marzo.
El
bloque que presentan en esta ocasión rompe radicalmente con lo visto
hasta ahora en esta temporada, si las hermanas Frozen eran una
inyección de azúcar en vena, las Reinas del mal van a ser todo lo
contrario. Vinagre para las heridas como cantaba M-Clan. Está
claro que el trío de malignas junto con Gold van a ser un verdadero
tormento.
La
idea de un Storybrooke feliz parece más una utopía que algo
realista. Por suerte, desde que nos fuimos, unas cuántas semanas en
la línea temporal de la serie, en Storybrooke ha reinado la paz:
Henry ha vuelto al colegio, colegio en el que no importa en qué
curso se vaya Mary Amrgaret seguirá dando clase a su nieto en uno de
los más claros ejemplos de enchusfismo; Regina ha recuperado la
alcaldía, o eso parece; Emma se ha vuelto a “enfundar” la
chaqueta de cuero y vuelve a andar haciéndose la Sheriff por el
pueblo, Belle está en su mada biblioteca y hasta Hook ha encontrado
su hueco entre los héroes comandando la investigación para liberar
a las hadas del sombrero del Hechicero.
Belle
hace uso de unos ordenadores sacados de los años 90 y el reciente
invento “Internet” y contacta con un experto que le traduce un
hechizo muy raruno que permite a Regina liberar a las criaturas más
puras de los cuentos. Pero no es todo lo que liberan del sombrero. Es
una tradición que en toda premiere, ya sea Season o Mid-Season,
hagan gala de lo precarios que son los efectos especiales de la serie
por lo que esa nube negra que liberan del sombrero y que resulta ser
un demonio que devora personas malignas no nos sorprende en absoluto.
Por cierto, ya llevamos cuatro temporadas, creo que hacer las mismas
referencias a Lost una y otra vez no son necesarias. Menos humo y
menos reloj a las 09:45 y más tramas potentes.
Un monstruo que no aporta nada
El
murciélago-gárgola desaparece cuándo Regina y Emma consiguen
mandarlo al otro lado de la frontera del pueblo. Pero poco después,
gracias a Mr. Glold sabemos que a quién perseguía el devorador de
corazones potencialmente oscuros era a Emma y no a Regina. Un buen
giro para hacer interesante el personaje de Emma que ha sido siempre
muy insulso, más ahora que ha aceptado el apellido “Charming”
con tanta fuerza.
No
muy lejos de Storybrooke, en el abarrotado New York, Úrsula y Gold
encuentran a la recién embargada Cruella de Vil. Las reinas del mal
se ven obligadas a “confiar” en el Oscuro con sus interminables
promesas acerca de un futuro en el que los villanos puedan ser
felices. No sé hasta que puntos sus vidas han llegado a tal
desesperación, pero muy hartas tienen que estar de ser mortales para
acompañar a Rumple a un pueblo invisible y al que no pueden entrar
cuando en el Enchanted Forest las engañó de mala manera.
Al
final, el plan de Gold funciona y consiguen que Regina y Emma (y
todos los demás) acepten que puedan entrar en el pueblo. Eso sí,
Cruella y Úrsula vuelven a por Gold y ahora les toca construirse una
vida en Storybrooke mientras Rumple trabaja en la sombra. El próximo
objetivo encontrar a la más mala de las tres: Maléfica.
Trío de cómicos
Post
data de Storybrooke: los Charmings se han reunido con Cruella y
Úrsula para pedirles que no cuenten a nadie de qué se conocen,
sobre todo, a Emma. Estos dos siempre jugando con las fuerzas del
mal.
En
el mundo de cuento nos muestran el primer intento de unión entre las
Reinas del Mal y Rumple. El Oscuro las utilizó para obtener una
maldición que le hacía falta y abandonó a las malignas a su suerte
en una cueva junto al demonio que se paseó por Storybrooke.
Poco
ha aportado a la historia, salvo para enseñarnos los poderes con los
que cuentan. Maléfica controla el fuego (del dragón); Cruella te
echa el aliento y por el color -verde- parece que muy bien no huele,
aunque lo que consigue es que los animales (no sabemos si también a
las personas) hagan lo que ella quiere; Úrsula tiene tentáculos de
calamar y básicamente los utiliza para agarrar cosas pero lo que no
entiendo es la necesidad de mover de una manera tan absurda sus
caderas para poder “lanzarlos”.
Hasta
aquí lo que ha dado de sí el retorno de Once upon a Time. La espera
no sé si ha merecido la pena, porque ha sido un capítulo de
construcción, de presentación del conflicto. Después de tanto
tiempo hubiese venido mejor un episodio con más fuerza, algo que
creo intentan aportar con el bicharraco, pero esas cosas nunca le ha
funcionado a la serie.



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