BrainDead
es sin duda la serie que espero con más ganas cada semana para poder
ver. En el capítulo anterior se habían puesto serios y esta vez nos
han ofrecido un poco más del humor absurdo que tan grande hace a la
serie. Lo más importante ha sido la reunión del Comité de
Inteligencia que nos ha terminado enfadando todavía más con Red,
sin olvidarnos del terrible descubrimiento que había hecho Gustav en
el episodio anterior sobre el padre de Laurel. Muchas cosas que
comentar así que mejor vamos a ello.
Los
“hormigados” parecen estar cada vez más al tanto de lo cerca que
están Gustav, Rochelle y Laurel de descifrar la razón de ser de
estos bichos espaciales. Ahora, han aprendido a cambiar su frecuencia
de chillidos para que Gustav no los detecte. Eso es lo que hace
sospechar a Rochelle que quizá se hayan precipitado a la hora de
“diagnosticar” al padre de Laurel. Pero nada de eso. Dean Healy
está “hormigado” al 100%.
Es
bastante espeluznante que los “hormigados” sean capaces de
manipular de la forma en la que lo ha hecho Dean o incluso hemos
visto un poco de esa manipulación en la trama de Gustav y Rochelle.
Resulta que las hormigas han curado el Párkinson que sufría el
padre de Laurel. La pequeña Healy no sabía nada de al enfermedad de
su padre pero lo que sí que ha descubierto es cómo su padre ensaya
el temblor para que nadie sospeche que se ha curado. Laurel ha tenido
que buscar a la amante de su padre para buscar información sobre su
vida sexual para ver si estaba infectado, luego ha visto el libro de
los batidos de frutas y su padre no solo ha confesado sino que
incluso le llega a preguntar si preferiría que estuviese enfermo y
muerto en un año o tenerlo sano aunque infectado. Laurel lo tiene
claro, y le deja colgado en pleno abrazo.
Hablando con papi sobre las hormigas de su cabeza
Pero
se le olvidaba algo. Su madre. La verdad es que me ha sorprendido que
no se hubiese parado a pensar en su madre y en la posibilidad de que
estuviese infectada pero una hamburguesa con Gareth y unos arrumacos
y el chip se le despierta. Por suerte está libre de hormigas pero le
ha faltado una noche pues ya tenia las flores en la mesilla. Laurel
ha tenido que convencer a su madre de mudarse y lo único que ha
podido encontrar ha sido la amante a la que su padre seguía viendo a
pesar de las promesas.
Por
otro lado, Red Weethus ha decido declararle la guerra al mundo y a
Rochelle y Gustav. A los dos últimos les culpa de su indecente de
las manos arriba durante la votación que haría legal la tortura a
Laurel así que ha mandado a un “hormigado” para matar a
Rochelle. Se ha colado en el apartamento de la doctora por la
ventana, y sigo sin explicarme cómo ha podido hacerlo. Igual de
incomprensible como el hecho de que Rochelle lo deje KO gracias a un
muslo de pavo.
He
de admitir que cuándo han atrapado a uno de los infectados creía
que iban a intentar colarlo en el hospital para hacerle el escáner,
pero nada de eso. ¿Qué mejor forma para sacar una información a un
cerebro lleno de parásitos espaciales que atarlo con cinta a un
pilar y emborracharlo hasta que se vaya de la lengua? (Vaya pregunta
retórica más larga que me ha quedado). El hombre-hormiga lo ha
intentado todo para defender su no infección pero unas cuantas
botellitas más tarde termina por referirse a los infectados con una
primera persona del plural. “Us” (Nos).
Hormiga vs. Pavo
Lo que está clara ahora
para los tres conocedores de los bichos es que una vez infectado el
humano es más hormiga que humano, el problema viene a la hora de
librarse de ellos. No es lo mismo pisar un bicho que matar a un
cuerpo humano que lleva hormigas dentro y que tiene familia.
La
trama que más importancia tiene del capítulo es la que nos lleva a
la reunión del Comité de Inteligencia. Son tan brillantes todas las
escenas dentro de los testimonios de los testigos que se me han hecho
hasta cortas. Red parece tener un par de testigos que apuntan a que
los CIH son producidos por lo sirios lo que justificaría su empeño
en hacer estalla una guerra. Una guerra que parece ser el plan último
de los “hormigados” porque termina siendo apoyado por Ella y por
el padre de Laurel.
Los
testigos son falsos. Tienen historias ficticias que Red les ayuda a
cocinar. Gareth es el encargado de probar a los testigos para que no
les pillen en un renuncio, y es aquí cuando descubre que mienten. No
sé por qué sigue trabajando con Red la verdad. Supongo que a estas
alturas podrían encontrar con cualquier otro senador. La cuestión
es que Gareth avisa a Laurel y así Luke puede poner en evidencia al
doctor testigo, cuya bata de laboratorio ni siquiera es suya sino que
se la hada dado Red. Genio.
Mentiras, mentiras...
Los
argumentos de Red han sido brillantes. Lanzando dardos al corazón de
Ella al mencionar todo tipo a¡de animales con cara de dibujos
Disney que terminan por bloquear a la senadora durante toda la
reunión. Eso sí, dibujar dibuja bien. Cuándo el circo de Red
parecía llegar a su fin, llega un hombre para hablar en privado con
Ella, Red, Luke y Diane Vaynerchuk, que preside la reunión. Les
asegura que lo que tiene que decir es confidencial y que no hay
pruebas de que Siria esté detrás de eso. Dicho y no hecho. Red y
Ella después de la escena de sexo más asquerosa y a la vez más
magnífica de la historia realizan declaraciones ambiguas que dan a
entender que Siria es la responsable de las muertes. ¿Cómo podrá
para Luke la Guerra sin filtrar información confidencial?




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