Estoy
sorprendido con mi lentitud para escribir reviews de Suits. Todavía
me faltan dos episodios de la quinta temporada y ya van a emitir la
el quinto capítulo de la sexta. Estamos a punto de ver el veredicto
del jurado y por lo tanto estamos viendo los últimos envites entre
el #TeamAnita y el #TeamHarvey para descubrir si Mike tiene que ir a
la cárcel, si puede seguir ejerciendo o si se libra del castigo pero
pierde la capacidad de ejercer la abogacía. ¿Lo comprobamos?
Como
Anita les está pasando por encima, Harvey decide echarse atrás en
su decisión de que Mike no se defienda sí mismo. Como no se puede
cambiar de abogado en mitad de un juicio utilizan el hecho de que
como abogado figura la firma para aprovechar y asegurar que Mike era
el segundo del juicio desde el principio. Como ese tecnicismo es
válido Mike comienza su defensa ejerciendo como lo que pretende
probar qué es.
Para
convencer al jurado de que es un abogado de verdad pretende utilizar
a Clifford Danner, el chico por el que rompió la ley en la Season
Finale de la primera temporada, para que testifique y asegure que
había sido condenado injustamente, que Mike fue el único que se
preocupó por él y que al final gracias a su buen hacer consiguió
su ansiada libertad y su vida ha cambiado. Tanto ha cambiado que el
pobre fue asesinado tres semanas antes del juicio y como su madre
está tan agradecida como su hijo o más decide ayudar a Mike y da el
alegato más elocuente y más emotivo que podría dar. El jurado se
ha emocionado, ha visto que Mike es muy válido y hasta a Anita se la
ha cambiado el semblante por uno de preocupación.
El testimonio que necesitábamos
El
juicio como tal termina con los alegatos finales de cada una de las
partes. Mike apela al sentimiento y aunque admite haber
desaprovechado su don ayudando a enriquecerse a los ricos jura que
luchará siempre por los Clifford Danner de todo el mundo. Anita es
más práctica. Repasa cada una de las pruebas de que Mike no ha ido
a la Universidad y que por lo tanto no es abogado. La suerte está
echada. El jurado se retira y todos dependemos de lo que decidan 12
personas anónimas. Solo queda esperar. Si somos capaces.
Mike
no tiene la paciencia necesaria. Ni las fuerzas, ni el valor de
abandonar el juzgado. Tiene miedo. Todos ellos lo tienen y Rachel es
la que decide quedarse a su lado, comer algo en el propio edificio y
simplemente acompañarle. Él tiene otros planes, acepta un caso
nuevo en pleno juzgado y Rachel estalla. Lo cierto es increíble que
Mike haga eso. Ya tiene suficientes problemas encima como para encima
hacerse cargo de los problemas de los demás. Rachel acaba cediendo y
le ayuda pero realmente no comprendo esa decisión. En una situación
como esa no entiendo el riesgo. Anita intenta impedir el juicio pero
el juez le da la razón a Mike. Si todavía no se ah demostrado nada
en su juicio puede seguir siendo abogado. Eso da alas a Mike que se
siente confiado. Tanto como para ofrecerle a Anita un trato que ella
rechaza.
Pero
no es el único trato que volará sobre las distintas mesas. Anita
quiere un trato propio porque cree que lo que ha dicho Mike puede ser
cierto. Si un juez le ha dado la razón a Mike qué va a impedir al
jurado hacer lo mismo. Ella ofrece dos tratos. Ambos justos para el
crimen que ha cometido Mike pero injustos para la necesidad de la
historia. El primero de ellos consiste en que Mike vaya a la cárcel
dos años; el segundo, que no vaya ningún solo día a cambio de un
Name Partner de la firma. Decisiones. Eso es lo que Mike tiene que
tomar.
Harvey
y Jessica tampoco tienen paciencia. Ellos también tienen miedo pero
por motivos distintos: Jessica teme por ella misma mientras que
Harvey teme por su protegido. No están seguros de sus posibilidades
de victoria por lo que intentan que se anule el juicio porque Anita
no tiene la “autoridad” para intentarlo de nuevo. Para
conseguirlo tienen que quebrantar la ley una vez más y en esta
ocasión Specter pide a Donna que pida favores a una amiga suya. La
pelirroja se niega a meter a más gente en el lío y Harvey termina
por recapacitar y encontrar su propia estrategia. No surte efecto. Su
idea era chantajear al ayudan de Anita que ya se encuentra en jaque y
ha decidido arriesgarse y pasar de él. Sólo queda una solución.
Entregarse. Pero Donna también tiene mucho que decir y le convence
de no hacerlo.
Siempre podemos contar con Donna
Rachel
es otra que intenta convencer a Mike de no entregarse. Y tiene toda
la razón. Mike parece obviar que lo que sea que le pase a él le va
a afectar a ella. Ya sea siendo inocente, que podrá ser feliz; o sea
viéndolo entrar en prisión. Parece querer salvar a Louis, Jessica y
Harvey olvidándose que a Rachel nadie la va a poder ayudar. Da igual
lo que Rachel le pide (y el promete) una conversación con su
improvisado cliente y acude a Aniata para aceptar uno de los tratos.
¿Cuál? Parece obvio que será el de la cárcel, no se va a poner
ahora a traicionar a nadie.
Para
cerrar el capítulo toca hablar del enésimo debate interno de Louis.
Litt siempre ha tenido grandes problemas a la hora de permanecer en
equipo. Los celos que tiene a Harvey son algo habitual en la serie y
siempre lo llevan a intentar salvar su culo mientras el de Harvey es
sacrificado. Ha estado a punto de hacer un trato con Anita Gibbs. Ha
llegado incluso a grabarle confesando que sabía lo de Mike. Siempre
juega con fuego y esta vez casi ha terminado quemándose para
siempre. Ha recapacitado al final. Pero no sin antes poner en alerta
a Jessica, a Harvey e incluso a Donna. Hay que vigilar al niño.



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